El Día de Muertos es mucho más que una celebración: es un ejemplo de cómo tradición, economía y logística se entrelazan en México.
Durante octubre y noviembre, la demanda de productos estacionales como flores de cempasúchil, dulces, materiales decorativos y servicios de transporte genera picos de actividad económica. Según CANACO y Servitur, la derrama que se prevé para 2025 podría alcanzar los 14,500 millones de pesos, considerando productores, distribuidores y comercios, tan solo en CDMX
Rutas turísticas y experiencias culturales
Ejemplos como El Mictlán en Baja California o la Ruta de Tlaminca en el Estado de México muestran cómo comunidades y gobiernos integran tradición, turismo y desarrollo económico sostenible. Estos espacios no solo ofrecen los sabores y colores típicos del Día de Muertos, sino que también se convierten en una red para proveedores de transporte, servicios turísticos y medios de comunicación que documentan la experiencia y promueven la visita de locales y extranjeros.
Hospedajes y comercios cercanos se benefician de este flujo, mientras los visitantes disfrutan de la tradición de manera segura y organizada.
La logística detrás de cada altar
Detrás de cada ofrenda hay una red logística compleja: productores, transportistas, proveedores de insumos y socios comerciales trabajan juntos para mantener viva esta herencia cultural. El pan de muerto, por ejemplo, no solo incluye harina, azúcar y mantequilla, sino costos de transporte, refrigeración, almacenaje y mano de obra, lo que explica su variación de precio, desde 1,000 hasta 20,000 pesos, según tamaño y presupuesto del altar.
Esta coordinación permite que las tradiciones lleguen a hogares en todo México y, cada vez más, a otros países donde se adoptan estas costumbres, ya sea por herencia, cercanía cultural o el deseo de mantener vivos los recuerdos de los seres queridos. La ofrenda y la memoria colectiva y familiar se extienden a humanos y animales, ya que todos tienen un lugar especial para los que quedamos en este plano y esperamos que estos detalles iluminen su camino de vuelta.

Cómo se celebra el día de Muertos
Oportunidades para negocios y comercio exterior
La internacionalización de estas tradiciones representa una oportunidad de negocio. Cada producto (flores, pan, calaveritas, decoraciones) puede formar parte de cadenas de comercio exterior que cruzan fronteras, generando nuevas oportunidades para empresas que quieran atender esta demanda internacional.
La pregunta clave para los comerciantes es: ¿tu empresa puede hacer frente a la demanda durante esta temporada? Planificar con anticipación y colaborar con socios estratégicos es fundamental para garantizar disponibilidad y precios accesibles.
Compártenos tus recomendaciones para disfrutar esta temporada y tus preparaciones para navegar los caminos floreados de la logística y la inflación.
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